viernes, 22 de enero de 2010

NOS VESTIMOS PARA...






Para finalizar la asignatura Pilar nos propuso venir vestidos el último día de clase, según unas situaciones que previamente habíamos elegido y que nos tocaron por sorteo.

El día que se propusieron y sortearon yo no pude asistir a clase así que mi compañera Jara me cogió el papelito.
Por la tarde me comunicó que me había tocado de "cirujano". Al principio pensé que iba a ser muy difícil caracterizarme de cirujano sin tener nada, pero luego me di cuenta de que tenía una bolsa con cosas que una amiga mía, estudiante de enfermería, me había traído cuando lo dije que tenía que hacer fotos sobre la "pandemia". Empecé a rebuscar por la bolsa y encontré un "mono" esterilizado de los que se ponen los cirujanos cuando van a operar, un gorro, unos guantes, mascarillas de todos los tipos, y fundas estériles para poner sobre el calzado.

Me probé enseguida el atuendo pero...me faltaba algo.
No quedaba bien llevar eso con la ropa de diario debajo. Entonces pensé que debía encontrar un pantalón blanco o verde como los de los uniformes que llevan los médicos y unos zuecos. Por suerte mi amiga tenía un "pijama" blanco y unos zuecos que me dejó esa misma tarde, acompañados de un par de "utensilios" un tanto sádicos: una jeringuilla gigante y un clamp.


Me volví a probar el atuendo completo y ahora sí que estaba lista para operar, todo lo que llevaba era completamente estéril y todo concordaba con el atuendo que suele llevar un cirujano cuando va a operar.

EL DÍA DE "VESTIRSE DE"

La mañana del pasado viernes 15 de enero, todas llegamos con mochilas o bolsas al laboratorio de química y empezamos a hablar de cómo íbamos a vestirnos. La verdad es que estábamos emocionadas, un poco de "performance" y "relax" nos venía bien en una época tan estresante.

Llegó la hora de Artística y nos fuimos al baño que hay al lado del aula para cambiarnos, allí nos juntamos bastantes y empezamos a ver la gran variedad de vestimentas y lo que se lo habían trabajado algunas de nuestras compañeras.

Pero cuando entramos en clase nos dimos cuenta de que la mayoría no se había vestido de nada, la verdad es que eso nos molestó un poco, porque hubiese sido mucho más entretenido y hubiésemos estado más cómodas si todos hubieran estado vestidos.
Dejando a un lado eso, la verdad es que la clase estuvo muy bien. Las personas que nos habíamos disfrazados fueron saliendo de una en una, bueno en mi caso de tres en tres, para comentar de que iban vestidas, porqué habían elegido ese atuendo y para que los demás comentásemos lo que quisiésemos. La verdad es que casi todas las vestimentas eran muy coherentes con lo que se pedía y se notaba que la gente había puesto empeño en conseguir que su atuendo fuese el más apropiado.


Para presentar de qué iba vestida me junté con Jara y con Laura. Laura iba vestida de cocinera y Jara de viuda. Esa misma mañana, habíamos hablado de que Jara parecía la típica viuda joven que se casa con millonarios viejos verdes para quedarse con la herencia y se nos ocurrió que las tres podíamos formar parte de una misma historia:
"Jara, la viuda, quería deshacerse de su marido y le pidió a su cocinera, a Laura, que le echara unos polvitos (de veneno) en la comida. El pobre viejo se puso muy enfermo y fue trasladado a su hospital, pero Jara, la viuda, ya tenía todo planeado y había hablado con la cirujana, conmigo, para que le cortase "un poquito" más de lo debido y le "dejase" morir."




Cuando salimos a presentarnos Pilar comentó que Jara encarnaba al la típica “viuda negra”. Era un claro ejemplo toda ella de misoginia. Encarnaba el mito erótico de la mujer como mujer que puede llegar a matar. Además llevaba 13 rosas y el 13 es el número de la mujer.


La verdad es que estuvo muy bien aquel rato que pasamos todos, fuen una forma estupenda de despedirnos de la asignatura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario